ENSEÑANZA Y EVALUACIÓN
DOCUMENTO BASE
La
enseñanza en el marco de la continuidad pedagógica
Este
tiempo inédito, además de transformar gran parte de las actividades de la vida cotidiana,
está configurando una nueva forma de escolaridad que convoca a quienes integramos
el sistema educativo provincial a desplegar diferentes estrategias para llegar
a todos los
hogares de la provincia.
Como parte de este
proceso, desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, la Subsecretaría de Educación junto a sus
direcciones de Nivel y Modalidad, desarrolla un conjunto de actividades para la Continuidad Pedagógica, tales como los materiales de trabajo que se realizan
con el objetivo de complementar la tarea de los equipos docentes y contribuir a
sostener las trayectorias educativas del estudiantado bonaerense.
Planteábamos en el
documento base “Acerca de la continuidad de las políticas educativas” que: “es tan
importante que logremos proponer contenidos para la enseñanza como seguir desplegando estrategias para el acompañamiento
ante la contingencia; que encontremos alternativas
para llegar a la distancia a cada uno de los barrios, de las casas y de las familias; que estemos presentes en la vida de
los niños y las niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y adultas que forman la
comunidad educativa de nuestra provincia”.
Hoy,
el núcleo de la tarea docente es construir el vínculo pedagógico con las y los estudiantes
y generar todas las condiciones posibles para implementar una política de cuidado
que fortalezca los lazos educativos y afectivos. En este marco, las tareas escolares generan nuevas maneras de construir los procesos educativos y
son también una forma de acercarnos y estar en
comunicación.
Aunque
parezca redundante, tal vez valga la pena subrayarlo: si la escolarización que
nos toca transitar no es la habitual, tampoco es posible
reproducir en este contexto las condiciones previas al aislamiento. La emergencia sanitaria por el Covid 19 nos
ha llevado a adoptar nuevas formas de enseñanza, con otras rutinas
para mantener el vínculo con estudiantes y con otros modos de organización del trabajo docente.
Las formas de enseñanza en este contexto
seguirán adecuándose progresivamente, de acuerdo a la evolución de la pandemia y al
impacto que tengan las decisiones sanitarias del ámbito nacional y provincial
sobre el sistema educativo. La propia contingencia
nos desafía a
una permanente revisión
de la enseñanza
y el aprendizaje, nos convoca a analizar los
procesos que vamos construyendo, a definir condiciones nuevas para que no haya sobrecarga
de tareas para nadie y a tomar decisiones que le den forma a este ciclo
lectivo sin perder de vista los horizontes de igualdad, democracia y calidad de nuestro
sistema educativo provincial.
La
evaluación en este contexto
Esta
situación excepcional implica, como decíamos anteriormente, elaborar propuestas
de enseñanza y evaluación que tengan en cuenta las características del
momento particular que estamos atravesando como país, como provincia, como sociedad.
La
planificación y las acciones que realizan las y los docentes y el modo en que
éstas se retroalimentan en función del vínculo con las y los
estudiantes, incluye necesariamente pensar en la evaluación y en las formas en que ésta puede ser
desarrollada.
Evaluar nos tiene que permitir fortalecer las
decisiones pedagógicas y didácticas adoptadas para mejorar las trayectorias
educativas de los y las estudiantes. En este sentido,
es clave que este proceso, en tanto parte de la enseñanza, siga sucediendo ya que
nos brinda elementos para aprender y conocer con mayor profundidad lo que
estamos logrando
realizar desde el sistema educativo provincial en este momento inédito. No obstante,
tenemos que tener en cuenta que las mismas condiciones en las que se están
realizando las tareas educativas definen cuáles son los aspectos de la evaluación que deben considerarse en este tiempo y cuáles serán abordadas en las próximas etapas.
realizando las tareas educativas definen cuáles son los aspectos de la evaluación que deben considerarse en este tiempo y cuáles serán abordadas en las próximas etapas.
Al respecto, en el
documento citado anteriormente se había adelantado que “(…) no vamos a dejar de lado los
temas incluidos en los diseños curriculares o la acreditación del primer trimestre del año. Sin embargo, estos temas serán
atendidos más adelante, cuando nos encontremos
en un nuevo escenario con otras características y habiendo avanzado el recorrido de los contenidos planificados. Tal como
se expresa en los cuadernillos de continuidad
pedagógica, a
través del registro de lo producido y la preservación de los materiales realizados por docentes y estudiantes en este período,
se podrá organizar la evaluación del ciclo escolar en las etapas por venir.”
La
evaluación en este encuadre debe tomar nota del trabajo inmenso que
supervisores, equipos directivos
y docentes están
realizando para que
cada estudiante continúe aprendiendo.
También es preciso considerar la complejidad territorial de nuestra Provincia y
las desigualdades que la pandemia ha mostrado con mayor agudeza al exponer,
entre otras,
las dificultades de muchos bonaerenses para acceder a los recursos necesarios para la
enseñanza y aprendizaje (conectividad,
dispositivos tecnológicos, materiales impresos, etc.).
En función de estas cuestiones, resulta
preciso diferenciar la evaluación de la calificación. Es necesario valorar
pedagógicamente lo que se ha realizado hasta ahora; evaluar para mejorar y reorientar los procesos de enseñanza
y de aprendizaje.
No obstante, las
decisiones para calificar se basan en ciertas condiciones y en información sobre los procesos educativos que hoy no son
posibles de dimensionar con rigurosidad pese a que no tenemos dudas de que estamos en un momento en que las y los
docentes enseñan y las y los estudiantes aprenden.
Qué evaluar durante la
continuidad pedagógica
En
este momento es preciso evaluar, entre otras cuestiones, si las y los
estudiantes están
pudiendo:
pudiendo:
●
Sostener el lazo con la escuela y sus docentes
●
Tener acceso a las propuestas de enseñanza.
● Resolver las actividades que se les han
propuesto.
●
Plantear dudas, preguntar, opinar.
● Acceder
y/o profundizar en
el conocimiento específico
de las distintas
áreas/materias.
áreas/materias.
● Realizar las actividades educativas con
autonomía, solos o con otras personas que
vayan acompañando el proceso.
vayan acompañando el proceso.
●
Compartir las tareas/actividades con sus compañeros/as.
La
evaluación nos tiene que brindar insumos para tomar decisiones que contribuyan
a fortalecer y/o modificar las propuestas de enseñanza durante la
suspensión de clases así como también para planificar la vuelta a las clases presenciales.
Cómo evaluar
Como
sabemos, hay una dimensión de la evaluación que implica la elaboración de información
descriptiva y cualitativa sobre los logros y las dificultades que se dieron en
el proceso
de construcción de conocimiento. Esta información orienta la enseñanza y, paralelamente,
es una manera de comunicar los avances obtenidos a estudiantes y familias.
Habitualmente,
los equipos docentes utilizan diferentes instrumentos para evaluar los procesos
de aprendizaje como listas de cotejo, rúbricas, registros de entregas de
trabajos
prácticos y/o actividades propuestas a los/as estudiantes, registro escrito de los intercambios y devoluciones/apreciaciones cualitativas sobre las producciones. Asimismo, los equipos directivos realizan relevamientos institucionales para sistematizar tanto los medios utilizados para la enseñanza y la comunicación con estudiantes y familias como los avances y las dificultades del proceso educativo de los distintos grupos escolares. Del mismo modo, las evaluaciones de los equipos de supervisión se utilizan para orientar y acompañar las decisiones tomadas por los equipos directivos.
prácticos y/o actividades propuestas a los/as estudiantes, registro escrito de los intercambios y devoluciones/apreciaciones cualitativas sobre las producciones. Asimismo, los equipos directivos realizan relevamientos institucionales para sistematizar tanto los medios utilizados para la enseñanza y la comunicación con estudiantes y familias como los avances y las dificultades del proceso educativo de los distintos grupos escolares. Del mismo modo, las evaluaciones de los equipos de supervisión se utilizan para orientar y acompañar las decisiones tomadas por los equipos directivos.
Muchas
de estas herramientas siguen siendo útiles para el contexto actual, mientras
que otras deberán
ser adaptadas o pueden no ser de utilidad para evaluar en este tiempo.
Algunas definiciones para esta
etapa
A
partir de estas consideraciones, la Dirección General de Cultura y Educación ha
tomado un conjunto de
decisiones que procuran contribuir a una mejor organización del proceso de
Continuidad Pedagógica durante la pandemia y a comenzar a prepararnos para el retorno a las clases presenciales en el momento en que esto sea posible. Estas serán ampliadas a
través de las respectivas Circulares Técnicas elaboradas por las Direcciones de Nivel y Modalidad.
Continuidad Pedagógica durante la pandemia y a comenzar a prepararnos para el retorno a las clases presenciales en el momento en que esto sea posible. Estas serán ampliadas a
través de las respectivas Circulares Técnicas elaboradas por las Direcciones de Nivel y Modalidad.
1. No
se calificará el
primer bimestre, trimestre,
cuatrimestre -según corresponda- en
las instituciones educativas,
tanto estatales
como privadas.
Como
se ha referido anteriormente, evaluar no es lo mismo que calificar. Este es un tiempo
en el que se precisa ponderar los procesos de continuidad pedagógica, haciendo hincapié en los
aspectos cualitativos de la enseñanza y aprendizaje. Se trata principalmente de conocer las características de
los vínculos pedagógicos que se han podido
construir en este tiempo y lo que urge fortalecer y mejorar para que la educación
sea parte de la vida cotidiana de cada estudiante.
La práctica
docente incluye registros,
comunicaciones,
intercambios, y las devoluciones sobre entregas de trabajos, entre otras. Todas estas
herramientas sirven para realizar una
valoración pedagógica que posibilite conocer el progreso de las y los
estudiantes, sus avances y sus dificultades.
La
valoración pedagógica de este periodo será complementaria con otras instancias de
evaluación presencial que se definirán oportunamente. Las mismas posibilitarán completar el
proceso evaluativo en
su totalidad, así
como también, definir
las propuestas pedagógicas que se pondrán en marcha para
ampliar y profundizar sobre las áreas de conocimiento que correspondan.
Este
proceso contará con el acompañamiento de todos los niveles de supervisión y de los
equipos de las Direcciones de Nivel y Modalidad entendiendo que es una tarea compleja e inédita
para todas y todos, especialmente para los equipos docentes.
2. No se
registrará asistencia durante
la suspensión de
clases presenciales
Si
bien no se registrará asistencia resulta necesario implementar el seguimiento
de cada
estudiante para conocer los alcances de la Continuidad Pedagógica.
3. Considerar las
actividades educativas realizadas
por las y
los estudiantes
como insumos para
la valoración pedagógica
de esta etapa.
Es
importante que durante este tiempo se continúe solicitando a estudiantes y familias
que compartan con sus docentes las actividades educativas realizadas y, en caso
que no sea posible, que las guarden en cuadernos o carpetas para poder entregárselas en el
momento que sea oportuno.
4. Se redefinirá el
Calendario Escolar y el Calendario de Actividades Docentes.
El
Calendario Escolar está siendo trabajado por la Subsecretaría de Educación y el
Consejo General de Cultura y Educación con el propósito de adecuarlo al
contexto actual. La actualización se realizará considerando la evolución de la
pandemia y el impacto
de las decisiones sanitarias en el sistema educativo.
El Calendario de
Actividades Docentes está siendo revisado por la Subsecretaria de Educación para su adecuación y se consultará en las
instancias pertinentes a las entidades gremiales del sector.
Cabe
mencionar, que en ningún caso las
modificaciones pueden comprometer la función
indelegable del Estado
de garantizar el
derecho social a la Educación.
Del mismo modo
ninguna decisión puede
afectar derechos laborales de las y los docentes.
5. Se reorganizará la enseñanza de los contenidos
Según evolucione
la pandemia se
prevé la reorganización de
la enseñanza, considerando la
articulación entre los ciclos lectivos 2020 y 2021. Para acompañar este proceso, se pondrán
en marcha los siguientes dispositivos:
a) Cada
dirección de Nivel y Modalidad realizará y comunicará
una propuesta de reformulación de la enseñanza, de acuerdo a
los diseños curriculares vigentes. La misma contemplará
los saberes que deberán ser aprendidos durante este
ciclo lectivo 2020, incluyendo los desarrollados durante
la Continuidad Pedagógica y los que se profundizarán y/o
ampliarán en la vuelta a clases presenciales.
Asimismo, la planificación se extenderá al ciclo lectivo
2021 para incluir los contenidos que hayan quedado pendien-
tes.
una propuesta de reformulación de la enseñanza, de acuerdo a
los diseños curriculares vigentes. La misma contemplará
los saberes que deberán ser aprendidos durante este
ciclo lectivo 2020, incluyendo los desarrollados durante
la Continuidad Pedagógica y los que se profundizarán y/o
ampliarán en la vuelta a clases presenciales.
Asimismo, la planificación se extenderá al ciclo lectivo
2021 para incluir los contenidos que hayan quedado pendien-
tes.
Estas propuestas
serán comunicadas a los equipos
de supervisores/as, equipos directivos y
docentes para su planificación.
b) Propuestas pedagógicas específicas para el trabajo
internive-
les y los tramos de inicio y finalización de nivel de enseñanza
Se
prevé un abordaje específico para acompañar las trayectorias educativas interniveles
y de los tramos de inicio y finalización de los niveles de enseñanza.
Por ejemplo, el trabajo con las niñas, niños y familias de la última sala de educación inicial, la unidad pedagógica de 1° y 2° año y el 6º año del nivel primario, el 1º y 6º año del nivel secundario y el 1°y último año de la educación superior.
Por ejemplo, el trabajo con las niñas, niños y familias de la última sala de educación inicial, la unidad pedagógica de 1° y 2° año y el 6º año del nivel primario, el 1º y 6º año del nivel secundario y el 1°y último año de la educación superior.
c) Material
de trabajo y orientación para docentes
Los equipos técnicos de las
direcciones de nivel
y modalidad elaborarán materiales de acompañamiento que
contribuyan a la planificación y desarrollo de la enseñanza.
d) Documentos de difusión de
criterios para estudiantes y familias
Se
elaborarán materiales de difusión para que el estudiantado y las familias conozcan
los criterios y las definiciones de la enseñanza que se desarrollarán en
el presente año y en el próximo ciclo lectivo garantizando de esta manera el acceso
a la información sobre lo que se debe aprender en cada año y su organización.
Asumir
la responsabilidad pedagógica de la escuela requiere situar en el centro de
labor formativa a la enseñanza, en tanto proyecto político y
cultural orientado a lograr que las y los estudiantes no sólo accedan,
permanezcan y egresen de las instituciones educativas, sino ante todo, que
aprendan.
Somos responsables de la
educación pública en un contexto desconocido, lo que implica el desafío de poder enseñar, de saber entender y
comprender las situaciones diversas y adversas
que cotidianamente enfrentamos
para que, al
volver a la
escuela que conocemos,
se valoren y
acrediten los saberes
adquiridos y las experiencias que, seguramente, quedarán en la
memoria colectiva para siempre.
Claudia Bracchi
Subsecretaria
de Educación
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